Préstamos entre familiares


El Tribunal Supremo lanza una advertencia sobre los préstamos familiares

El Tribunal Supremo ha puesto el foco en una práctica muy habitual en las operaciones inmobiliarias: los préstamos familiares utilizados para comprar vivienda.
La sentencia aclara que estos préstamos no pueden considerarse automáticamente neutros desde el punto de vista fiscal, especialmente cuando no se acreditan correctamente.


Justificación del dinero recibido ante Hacienda

Si Hacienda detecta ingresos no declarados en una cuenta bancaria, puede exigir su justificación. Si el contribuyente alega que proceden de un préstamo familiar (operación no sujeta al Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales) pero no logra probar de forma suficiente la trazabilidad y la realidad de la operación, la Administración, aplicar el artículo 39 de la Ley del IRPF, con lo que el importe se califica como ganancia patrimonial no justificada y se  integra en la base liquidable general del IRPF y no en la base del ahorro.

 El impacto fiscal de una ganancia patrimonial no justificada puede ser especialmente severo porque tributa en la base general del IRPF, se suma a salarios, pensiones o rendimientos de actividades económicas y puede empujar al contribuyente a los tramos más altos del impuesto, en función de su nivel de renta, pudiéndoles ser aplicado tipos marginales elevados, intereses de demora e imposición de sanciones tributarias que pueden estar entre el 50% y el 150% de la cuota resultante.

El alto tribunal evita así la práctica habitual de justificar jurídicamente transferencias de dinero con tan solo un contrato privado posterior. El contrato sigue siendo necesario, pero no es suficiente si no va acompañado de pruebas objetivas que acrediten un movimiento patrimonial real, concreto y conectado con cada uno de los ingresos cuestionados.


¿Qué está revisando Hacienda?

El Alto Tribunal recuerda que la Agencia Tributaria puede comprobar si un préstamo familiar es real o si, en la práctica, encubre una donación encubierta.

Para evitar problemas, el préstamo debe cumplir ciertos requisitos básicos:

✔️ Contrato formalizado por escrito previo a la transferencia.
✔️ Declaración ante Hacienda (modelo correspondiente), sin coste.
✔️ Calendario de devolución real y coherente
✔️ Justificación de los pagos efectuados
✔️ Evitar pagos en efectivos, que pierden la trazabilidad del origen.

Si no se cumplen, Hacienda puede recalificar la operación como donación, con el consiguiente impacto fiscal.


Impacto directo en la compraventa de viviendas

Los préstamos familiares son frecuentes para completar la entrada de una vivienda o reducir la financiación bancaria. Esta sentencia refuerza la idea de que la planificación fiscal es tan importante como la financiera.

En operaciones inmobiliarias, una mala estructuración puede suponer:

  • Regularizaciones inesperadas
  • Sanciones
  • Pago de impuestos no previstos

En resumen: el dinero familiar ayuda… pero no vale el “ya lo arreglaremos luego”.


Recomendación para compradores y familias

Los expertos aconsejan formalizar correctamente cualquier ayuda económica familiar antes de firmar una compraventa. La transparencia y la documentación adecuada son la mejor defensa ante futuras comprobaciones.

En el contexto actual del mercado inmobiliario, este tipo de advertencias refuerzan la importancia del asesoramiento profesional desde el inicio de la operación.